20 jun
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Ahorro de electricidad en la iluminación

LED: Del inglés “Light-Emitting Diode” (diodo emisor de luz).
?ltimamente estamos vivendo una invasión de leds por todos los lados. Sus aplicaciones son prácticamente infinitas, debido a su tremendamente bajo consumo, los podemos encontrar en cualquier sitio. En los espectáculos, en los modernos televisores, en las pantallas dispositivos portátiles, ordenadores, decoración, escaparates, locales de ocio, artículos publicitarios (mecheros-linterna, bolis-linterna, llaveros-linterna, camisetas, tarjetas de felicitación…), iluminación pública, industrial y doméstica.
Bien sabido es el principal motivo que hace a estas lucecitas tan revolucionarias: Su bajo consumo. La causa y efecto de este bajo consumo es el calor.
Humphry Davy (aunque erróneamente se le atribuya a Edison) en 1809 consiguió producir luz haciendo arder un cable de carbón sometido a tensión. Luego esta técnica se mejoró, haciendo durar más tiempo este filamento, introduciéndolo en un recipiente al vacío, seleccionando entre distintos materiales, logrando así evitar la llama y manteniendo este filamento incandescente.
La función de una bombilla es iluminar. Lo que pasa es que las lámparas de incandescencia, además de iluminar calientan. Y mucho. Calientan más que iluminan, un 90% de la energía que consumen se pierde en forma de calor, y tan solo un 10% se transforma en luz. Esto, no es nada útil, pues el calor sube, y las bombillas suelen estar en el techo, así que ni en invierno nos es útil este calor. Para una de las pocas cosas que se aprovecha este calor, es para lámparas de calor (del tipo de las que usan los fisioterapeutas), o bien para incubar pollitos.
Los leds no desprenden casi nada de calor, en comparación a las bombillas. Así que la energía que consumen es la necesaria para producir luz, y no para calentar.
Otra ventaja es su durabilidad. La vida media de una lámpara está estimada en 1.000 horas, y la del led, en unas 80.000.
La aparente desventaja del led, es su precio. Y digo aparente, porque en realidad no es una desventaja, ya que se amortiza rápidamente, y en muy poco tiempo empieza a generar ahorro.
Podemos encontrar varios tipos de lámparas led, fabricadas para adaptarse a nuestras luminarias domésticas, de distintas potencias, tensiones, tonalidades y portalámparas.
A la hora de elegir una lámpara led hay que tener en cuenta algunos factores como su tensión, potencia, intensidad luminosa, tonalidad, tamaño, ángulo del haz, entorno, etc.
Todos los leds funcionan en corriente continua (CC en español o DC en inglés), aunque podemos encontrar lámparas que contienen el transformador, y por ello cabe la posibilidad de conectarlos a corriente alterna (CA en español o AC en inglés). En aplicaciones domésticas las principales tensiones que hay son 230V (CA) y 12 V (puede ser CA o CC). Para evitar errores, cada tensión tiene su tipo de portalámparas (también conocidos como casquillos). Es decir, que si una lámpara encaja en un portalámparas, suele funcionar sin explotar.
En la denominación de los portalámparas, suele haber 3 partes
La primera, indica el tipo de portalámparas
La segunda, la medida del diámetro, en milímetros
La tercera, cuando existe, determina el número de contactos (“s” para simple, “d” para doble y “q” para cuádruple)

Para 230V, existen varios tipos de portalámparas:

E27: Llamada así en honor a Edison, es el tipo de rosca que se ha usado más frecuentemente en los hogares. La llamada rosca “normal” o “gorda”, y tiene 27 mm de diámetro.
E14: También frecuentemente usada antiguamente, aunque ahora ya en extinción, comúnmente conocida como “rosca estrecha” o “pequeña”, y es de 14 mm de diámetro.
GU-10: Al principio se usaba para las lámparas dicroicas, con el fin de evitar confusiones. Ahora también se usa con el mismo fin, para las lámparas led directas a 230V.

R7: Halógenas lineales, también llamadas de cuarzo. Desde 60 a 2000 W de potencia. Este tipo de lámpara, si es de más de 500W debe montarse únicamente en posición horizontal, pues produce una gran cantidad de calor.

G9: o halopin. Se inserta a presión, y por su reducido tamaño es ideal para flexos, lámparas de diseño, etc, y sus potencias suelen ir de 25 a 75 W

Para 12 V, encontramos otros tipos, por ejemplo:

Bi-pin: Se suelen usar para iluminación puntual o como decoración. Funcionan mediante un transformador, y las hay de 20 a 50 W.
Además, a 12 V tenemos toda la gama de lámparas de automóvil y de leds.
Actualmente se están mejorando las técnicas y abaratando costes a un ritmo importante, así que a día de hoy ya es posible hablar de competitividad entre las lámparas led y el resto.
continurá…

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